Rinitis Alérgica.

Entre 40 y 60 millones de estadounidenses padecen rinitis alérgica. Si esta enorme cantidad se presenta tan solo en un país, no cuesta imaginarse cuántas personas del mundo pueden sufrir sus síntomas.

La rinitis es una inflamación de la mucosa de la nariz que se caracteriza por el aumento del moco producido. Es ocasionada por una reacción alérgica debido a sustancias o alérgenos que se encuentran en el aire y pueden ser respirados: polen, ácaros del polvo, esporas de moho, etcétera.

Muchos individuos desarrollan rinitis alérgica cuando su sistema inmunitario se vuelve muy sensible a una o más sustancias, por lo que reacciona de forma exagerada al exponerse a ellas. Esto ocasiona que el cuerpo libere histaminas que provocan los característicos síntomas de la alergia.

Por lo general, surge antes de los 30 años de edad y afecta a 1 de cada 5 personas.

Es ocasionada por sustancias o alérgenos que se encuentran en el aire y pueden ser respirados.

Tipos

-Estacional. Los síntomas se presentan en primavera, verano y otoño como consecuencia de la sensibilidad al polen de las plantas y a las esporas de moho. La rinitis alérgica debido al polen se conoce también como “fiebre del heno”.

-Perenne. El afectado presenta los síntomas durante todo el año, sin importar la estación; sin embargo, pueden ser más graves en invierno si la persona pasa mucho tiempo dentro de casa y se expone al moho que crece gracias a la humedad, a la caspa o pelo de animales, al polvo y a las cucarachas.

-Ocupacional. Es una rinitis que se produce específicamente en el lugar de trabajo, porque ahí se encuentran los alérgenos. Por ejemplo, el polvo de madera al que los carpinteros están expuestos puede desencadenar reacciones alérgicas.

Síntomas

Una persona puede tener rinitis alérgica si experimenta:

  • Estornudos.
  • Goteo nasal. En ocasiones el goteo es retronasal (en la parte posterior de la nariz).
  • Enrojecimiento de los ojos.
  • Sensación de presión en los senos paranasales.
  • Lagrimeo.
  • Comezón en la garganta, nariz, boca, ojos y/o piel.
  • Hinchazón en los párpados.
  • Tos.
  • Círculos oscuros bajo los ojos.
  • Disminución del sentido del olfato o del gusto.
  • Congestión nasal.

Estos síntomas aparecen apenas pocos minutos después de que el individuo se expuso al alérgeno, si bien la congestión nasal se produce al cabo de unas horas. A diferencia de los resfriados comunes, la rinitis alérgica no causa malestar en todo el cuerpo y ni siquiera suele causar fiebre, a pesar del término “fiebre del heno”.

La rinitis alérgica es intermitente si se perciben síntomas durante menos de 4 días a la semana o menos de 4 semanas al año, y persistente si los síntomas se presentan durante más de 4 días a la semana y más de 4 semanas al año. Asimismo, se le considera rinitis alérgica leve cuando los síntomas no son muy graves ni impiden realizar tareas cotidianas, y moderada a severa si es muy molesta e interfiere con el sueño y las actividades cotidianas.

Para algunas personas, los síntomas pueden disminuir a través del tiempo, pero muy lentamente.

Causas

La reacción alérgica es causada por alérgenos suspendidos en el aire de sitios interiores o exteriores. Los alérgenos que generalmente ocasionan rinitis alérgica son los siguientes:

-Polen.

-Esporas de moho.

-Caspa o pelo de animales. Los más asociados con la rinitis alérgica son los gatos y los perros.

-Ácaros del polvo.

-Cucarachas.

A veces, el humo, los aromas muy intensos, los detergentes para ropa, los líquidos de limpieza y algunos contaminantes del aire también pueden desencadenar reacciones alérgicas y rinitis.

Factores de riesgo

Una persona tiene más posibilidades que otras de desarrollar rinitis alérgica en caso de:

-Tener familiares consanguíneos con alergias y particularmente rinitis alérgica.

-Estar frecuentemente expuesta a los alérgenos, tanto dentro de casa como fuera de ella.

-Padecer otras alergias o asma.

Complicaciones

La rinitis alérgica no suele ser tomada en serio como otras enfermedades, pero, si bien es poco probable que lleve a una persona a la muerte, es muy molesta y puede incapacitar al afectado para realizar actividades sencillas. Si no se atiende adecuadamente, estas son las posibles complicaciones:

-Trastornos del sueño y eventualmente fatiga. Si los síntomas son graves, el afectado no puede conciliar bien el sueño nocturno, lo que se refleja en cansancio diurno.

-Suspensión de actividades laborales o recreativas. Por el sueño y el cansancio que puede ocasionar, la rinitis alérgica es una causa de abstención.

-Disminución de la concentración. La fatiga acumulada puede impedir la concentración mental adecuada para realizar actividades.

-Empeoramiento del asma. Los signos y síntomas de la rinitis alérgica suelen empeorar el asma, ya que se presentan dificultades para respirar.

-Sinusitis. La congestión nasal habitual aumenta el riesgo de padecer sinusitis.

-Infección del oído medio u otitis media. Es más frecuente en los niños.

Diagnóstico

Las pruebas cutáneas son las más fáciles y menos costosas para la detección de la rinitis alérgica.

Un médico general puede detectar una posible rinitis alérgica, pero el alergólogo es el más indicado para su estudio y tratamiento. Este padecimiento se diagnostica mediante exámenes y pruebas médicas. En primer lugar, el médico realiza preguntas acerca del estilo de vida, los síntomas específicos y su frecuencia, tiempo de afectación, historial médico y otros datos acerca del padecimiento. Después realiza una prueba cutánea, o bien, una prueba de sangre para verificar la reacción del cuerpo ante posibles alérgenos. Generalmente, las pruebas cutáneas son las más fáciles y menos costosas para la detección de la rinitis alérgica.

Tratamiento médico

En la mayoría de los casos, el alergólogo prescribe antihistamínicos para suprimir los síntomas, pero también se venden sin receta médica. Los antihistamínicos de acción corta se toman cada 4-6 horas, y los de liberación cronometrada cada 12-24 horas. Es importante consultar al médico antes de tomar un antihistamínico, porque la dosis y el tipo dependen de las características de la rinitis alérgica.

Los descongestionantes son una buena opción si solo la nariz está congestionada. En una rinitis no tan grave, es factible la inmunoterapia para evitar que se desarrolle más y surjan complicaciones.

Remedios caseros

Se recomienda evitar al máximo el contacto con los alérgenos que pudieran causar o agravar una rinitis alérgica, permanecer en interiores en temporadas de polen, usar una máscara al estar mucho tiempo fuera y mantener el hogar libre de polvo y moho. No es adecuado usar antibióticos ya que el origen de la rinitis alérgica no es bacteriano ni vírico, y tampoco se recomienda mantener a las mascotas dentro de casa.

El extracto de petasita, una planta, puede auxiliar en la prevención de los síntomas. No está de más probar miel, alimentos ricos en vitamina C y aceite de pescado para aliviar los síntomas. En cualquier caso, es importante consultar al médico antes de empezar a tomar algún remedio herbal.