Hogar a Prueba de Alergias.

Reduce la probabilidad de sufrir alergias

Para los alérgicos a una o más sustancias, la prevención es esencial para mantener un estilo de vida saludable y con mínimos episodios de las molestas reacciones alérgicas. Asimismo, es importante para evitar complicaciones que a partir de las alergias pueden surgir.

Las alergias respiratorias son muy comunes en las personas, pero no solo se deben al polen que el viento transporta, sino también a los ácaros presentes en el polvo, a la caspa de los animales, a las esporas de moho y a las cucarachas. El humo del cigarro o de las chimeneas puede empeorar la condición. En Estados Unidos, más de la mitad de las personas tienen resultados positivos a ciertos alérgenos en pruebas médicas, y muchos de esos alérgenos se encuentran fácilmente dentro de las casas.

Tanto fuera como dentro de la casa, la limpieza debe ser una tarea constante, suficiente y eficaz.

No bajes la guardia si no sufres alergias, porque estas pueden presentarse a cualquier edad y no se comprende bien por qué. Si cuentas con factores de riesgo o ya sabes que eres alérgico, si padeces asma alérgica o fiebre del heno, toma estas medidas para que a tu casa no entren los alérgenos y mantengas una buena calidad de aire interior:

Hogar general

Tanto fuera como dentro de la casa, la limpieza debe ser una tarea constante, suficiente y eficaz, ya que es la única manera de mantener a raya los alérgenos más comunes que a menudo flotan en el aire debido a su ligereza.

La temperatura dentro de la casa debe estar a 20º-22º C, porque tanto el calor excesivo como la humedad aumentan la probabilidad de que los ácaros y los hongos sean abundantes. Los deshumidificadores son útiles para disminuir los ácaros del polvo y el moho; no dudes en adquirirlos y usarlos dentro de casa.

Recámaras

La cama suele ser el lugar favorito de los ácaros del polvo, ya que se alimentan de las células muertas que la piel humana desprende diariamente. Tanto los ácaros como sus heces son proclives de desencadenar reacciones alérgicas.

-Lava las sábanas, edredones y almohadas para eliminar el polvo y las células muertas, al menos un vez a la semana y con agua a temperatura mínima de 54º C. También puedes colocarles funda hipoalergénicas que sean fáciles de limpiar diariamente, especialmente en las almohadas.

-Prefiere cortinas de tejidos naturales o sintéticos lavables, y persianas que puedan doblarse para facilitar su limpieza.

-Deshazte de las alfombras. Sí, aunque dan un bonito efecto a la recámara y su suavidad es agradable, acumulan gran cantidad de polvo, por lo que no es recomendable tenerlas. De otro modo, ubícalas fuera de tu habitación, lávalas y aspíralas con frecuencia. Para esta tarea, es recomendable una aspiradora con filtro HEPA.

Los pisos y paredes lisos y descubiertos son mejores para mantener a raya los ácaros.

-Cierra las ventanas y puertas al exterior durante la temporada de polen. Límpialas para eliminar el polvo y el moho acumulado.

-Resguarda los muñecos de peluche o cúbrelos con una funda de plástico, porque también acumulan gran cantidad de polvo.

-Si es posible, instala un filtro de aire y haz que dirija el aire limpio sobre tu cabeza cuando duermas.

-Mantén a las mascotas lejos de las recámaras, y no permitas que se recuesten sobre la cama. Es comprensible que algunas personas prefieran tenerlas siempre a su lado, pero su caspa es un alérgeno común.

Cocina

Esta parte de la casa suele ser la favorita de ratones y cucarachas, por la disponibilidad de residuos de comida.

-Mantén bien cerrados los contenedores de basura.

-Evita dejar residuos de comida sobre el piso o la mesa. Definitivamente, lo mejor es lavar los platos todos los días.

-Limpia muy bien el grifo, el fregadero y las tuberías, sobre todo entre los resquicios, ya que ahí prolifera el moho.

-La nevera o refrigerador se convierte en un caldo de cultivo de moho cuando permanece mucho tiempo sin lavar o si gotea por fuera y/o dentro. Resulta útil pasar un trapo húmedo sobre su superficie y desechar los alimentos que ya no se consumen.

-Considera instalar un extractor de aire con ventilación para expulsar el humo y reducir la humedad. Usa el ventilador para limpiar el aire después de cocinar.

Sala

-Retira el polvo de los sofás. Estos muebles, al igual que las camas y las alfombras, guardan fácilmente el polvo y todo tipo de suciedad.

-Reduce el uso de alfombras, o apártalas.

-Cierra las puertas y ventanas en temporada de polen.

-Reduce el número de plantas de interior, o ubícalas en un sitio menos concurrido.

-Evita usar la chimenea.

Baño

Es una de las habitaciones en donde más se acumula la humedad; por lo tanto, es el sitio perfecto para el crecimiento de moho.

-Limpia o reemplaza las cortinas y canceles con moho. Una solución de lejía o cloro es eficaz para combatirlo.

-Es buena idea es instalar ahí también un extractor de aire con ventilación para reducir la humedad después de usar el cuarto.

-Elimina las alfombras no lavables y las superficies de madera, linóleo o vinilo. Si es posible, coloca baldosas lisas, fáciles de limpiar y sin resquicios, o pinta las paredes con pintura de esmalte resistente al moho.

-Limpia la bañera semanalmente.

Bodega/sótano/cochera

-Haz una limpieza a fondo y retira los objetos que ya no utilizas, así como los papeles y telas que pueden convertirse en refugio y comida de ratones y cucarachas.

-Sella las grietas y goteras.

-Mantén el lugar bien ventilado, pero procura cerrar las ventanas en temporada de polen.

Aplica varias de estas medidas a la vez para reducir tanto los síntomas de las alergias como la posibilidad de que padezcas alguna en el futuro.