Complicaciones de las Alergias.

Las personas alérgicas necesitan llevar un tratamiento médico para controlar sus síntomas, o al menos evitar al máximo las sustancias que los desencadenan. Si una alergia no se mantiene controlada, es probable que con el tiempo surjan una o más complicaciones.

El alérgico tiene más riesgo que otras personas de desarrollar otras enfermedades, principalmente en las vías respiratorias, la piel e incluso el tracto intestinal, debido a que el sistema inmunitario se vuelve sumamente sensible y las lesiones producidas pueden infectarse al estar en contacto con bacterias y virus.

La posibilidad de que se presenten complicaciones depende de los cuidados que tenga el individuo, de su edad, de su estado de salud general y de la alergia en específico, entre otros factores. Por ejemplo, las alergias a los alimentos suelen provocar dermatitis atópica, mientras que el asma se produce con más frecuencia por causa de alergias cuyas sustancias responsables se respiran.

Si ya tienes una alergia, toma nota de las dificultades que podrías presentar para tomar cartas en el asunto.

Si una alergia no se mantiene controlada, es probable que con el tiempo surjan una o más complicaciones.

Complicaciones más frecuentes

-Dificultad para dormir. Es un problema común provocado por cualquier tipo de alergia. Los estornudos, la comezón, el flujo nasal y demás síntomas pueden afectar el sueño a corto, mediano y largo plazo, según la gravedad de la alergia, lo que conlleva a malestares generales, malhumor, somnolencia durante el día, problemas para concentrarse, etcétera.

-Migrañas. Las reacciones alérgicas desencadenan la liberación en gran medida de unas hormonas llamadas histaminas, lo que causa migrañas en algunas personas.

-Anafilaxia o anafilaxis. Es una reacción alérgica exagerada, anormal y severa que requiere atención urgente porque existe la posibilidad de que el individuo sufra un paro cardíaco y pierda la vida. Las alergias severas son proclives de desencadenar anafilaxis, sobre todo las alergias a los alimentos, al veneno de los insectos y a la penicilina.

Una persona alérgica a los mariscos puede presentar anafilaxis si además padece asma, si es extremadamente sensible a pequeñas cantidades del alimento o si en el pasado ha tenido uno o más episodios de anafilaxis.

-Asma. Uno de los factores de riesgo para padecer esta enfermedad crónica es tener alguna alergia. El asma es ocasionada como una reacción del sistema inmunitario que inflama las vías respiratorias e impide la respiración normal.

No todos los casos de asma son causados por una alergia, pero es un hecho que puede desencadenarse por la exposición a un alérgeno en el ambiente, como el polen, el polvo o las esporas del moho.

-Dermatitis atópica o eccema. Las reacciones alérgicas ocasionales se manifiestan a través de protuberancias, irritaciones y rojeces en la piel, pero si la alergia es severa y las reacciones son frecuentes, la piel desarrolla dermatitis atópica, es decir, eccema durante un tiempo prolongado.

-Sinusitis. Es la inflamación o infección de los senos paranasales como consecuencia de una infección por bacterias, virus u hongos. El riesgo de padecer sinusitis es mayor si se tiene rinitis alérgica, alergia a la caspa de los animales o alergia al moho. La sinusitis fúngica alérgica (por moho) produce una reacción inflamatoria en los senos paranasales.

-Aspergilosis broncopulmonar alérgica. Es ocasionada por mohos del género Aspergillus que se instalan en los pulmones, y se presenta especialmente en individuos con asma.

-Pólipos nasales. Se trata de inflamaciones carnosas en los senos paranasales o el revestimiento de la nariz, ocasionados por la inflamación de las membranas. Es una de las complicaciones de la rinitis alérgica.

-Infecciones del oído medio u otitis media. La rinitis alérgica a veces se complica con estas infecciones. Además de dolor, puede presentarse fiebre y una ligera pérdida del equilibrio.

-Neumonitis por hipersensibilidad. Esta condición se produce cuando las esporas de moho, el polvo u otras partículas en el aire ocasionan una inflamación en los pulmones.