Alergias Oculares.

Las alergias oculares se denominan así porque los ojos son los principales órganos afectados y los síntomas no suelen extenderse hacia otras partes del cuerpo. Sin embargo, son muy molestas y pueden suponer un riesgo para el sentido de la vista.

Una alergia ocular es también llamada conjuntivitis alérgica, ya que se trata de una inflamación de la conjuntiva, un tejido transparente que recubre el globo ocular y el interior del párpado. La inflamación se debe a una reacción ante el contacto con partículas o sustancias que causan alergias, es decir, alérgenos. En vista de esto, la conjuntivitis alérgica no es contagiosa.

Existen 2 tipos de alergias oculares:

Estacionales.

Son las más comunes y se producen durante ciertas épocas del año, especialmente en primavera y verano debido a alérgenos diseminados en el aire.

El alérgeno más común que ocasiona este tipo de alergia ocular es el polen.

Perennes.

Ocurren durante todo el año por efecto de alérgenos que no se liberan únicamente durante una temporada. Por ejemplo, las esporas de los mohos pueden estar presentes en los baños en primavera, verano, otoño e invierno.

Otros tipos son la queratoconjuntivitis vernal, que se produce durante todo el año pero sus síntomas empeoran de forma estacional; la queratoconjuntivitis atópica, que produce abundante secreción hasta ocasionar que los párpados se peguen; la conjuntivitis alérgica por contacto, que se deriva de la irritación por lentes de contacto o bien, por las proteínas adheridas a ellos; y por último, la conjuntivitis papilar gigante es una forma de conjuntivitis alérgica por contacto caracterizada por la formación de unos sacos de fluido llamados pápulas en la línea superior del párpado interior.

Una alergia ocular es también llamada conjuntivitis alérgica, ya que se trata de una inflamación de la conjuntiva.

Síntomas

  • Coloración rojiza en la conjuntiva.
  • Comezón o ardor en los ojos.
  • Lagrimeo.
  • Párpados hinchados, principalmente por las mañanas.
  • Visión borrosa.
  • Secreción viscosa de los ojos. También puede aparecer clara y acuosa.
  • Ocasionalmente: secreción nasal, estornudos y congestión nasal.

Causas

La conjuntivitis es a menudo resultado de la contaminación de la conjuntiva por virus y bacterias, lo que la hace muy contagiosa entre las personas. Sin embargo, la conjuntivitis alérgica es producida por:

  • Alérgenos del exterior, como el polen de las plantas y las esporas de moho.
  • Caspa de animales, principalmente de perros y gatos.
  • Sustancias irritantes dispersas en el aire, como las del humo del cigarro y las de los perfumes.
  • Cloro.

Pero claro, no todas las personas que entran en contacto con dichos alérgenos desarrollan el padecimiento. Lo que sucede es que existen algunos individuos que poseen un sistema inmunitario muy sensible a esas sustancias y que reacciona ante ellas como si fueran microorganismos nocivos.

Supongamos que un individuo se expone al polen de la ambrosía. Su sistema inmunitario sensible reconoce las partículas y libera anticuerpos y sustancias químicas para combatirlas, en un intento por proteger el cuerpo. La histamina, una de esas sustancias químicas, provoca muchos de los síntomas reconocidos; por ejemplo, los vasos sanguíneos de la conjuntiva se hinchan y por eso los ojos adquieren un matiz rojizo.

Factores de riesgo

Una persona tiene mayor probabilidad de desarrollar una alergia ocular si:

-Usa lentes de contacto, pues los alérgenos pueden acumularse en ellos a lo largo del día.

-Tiene familiares cercanos con alergias oculares o algún otro tipo de alergia.

-Estar en continuo contacto con los alérgenos.

La queratoconjuntivitis atópica es más común en individuos de edad avanzada, sobre todo en aquellos que tienen antecedentes de dermatitis atópica.

Complicaciones

Por lo general, la conjuntivitis alérgica no entraña un grave peligro si se trata a tiempo y adecuadamente, pero en caso contrario, es posible que surjan complicaciones más molestas y peligrosas.

-En todos los casos puede producirse una infección en los ojos como consecuencia de la intensa comezón y el hábito de frotarlos o rascarlos con violencia.

-Quienes sufren el tipo estacional pueden desarrollar ojeras crónicas y visión de luces brillantes.

-Personas con queratoconjuntivitis vernal suelen padecer fotofobia o aversión a la luz. Si no reciben tratamiento, su sentido de la vista corre el riesgo de ser afectada.

-De no tratarse, la queratoconjuntivitis atópica es capaz de causar cicatrices en la córnea.

Diagnóstico

Existen varios métodos para diagnosticar una alergia ocular. El médico suele hacer primero una revisión general y de los ojos en busca de protuberancias en el interior de los párpados, revisar el historial clínico y preguntar detalles sobre los síntomas. Posteriormente, puede:

-Pedir la realización de una prueba cutánea para determinar cuáles son los alérgenos que afectan al individuo.

-Raspar cuidadosamente la conjuntiva en busca de unos glóbulos blancos llamados eosinófilos, los cuales aparecen en los ojos afectados por alergias.

Tratamiento médico

Las alergias oculares se tratan con uno o más tipos de medicamentos que alivian los síntomas. Hay antihistamínicos oculares que se aplican directamente sobre los ojos y reducen la comezón, el enrojecimiento y la hinchazón; descongestionantes oculares que únicamente reducen el enrojecimiento; esteroides en gotas y estabilizadores de mastocitos que se administran sobre los ojos para evitar que se libere la histamina.

Antihistamínicos oculares reducen la comezón, el enrojecimiento y la hinchazón.

En casos severos, se requiere que los medicamentos sean tomados vía oral. La inmunoterapia es una buena opción para lograr desensibilizarse de los alérgenos. Consiste en administrar tabletas orales o bien, aplicar vacunas con dosis de los alérgenos.

Algunos de estos medicamentos se venden en las farmacias sin necesidad de receta médica, pero es importante seguir siempre las recomendaciones de un médico para evitar cualquier evento dañino para la salud.

Remedios caseros

Si una persona sabe que es proclive de padecer una reacción alérgica en los ojos, es favorable que tenga a la mano los medicamentos prescritos o, en su defecto, una solución salina estéril o lubricante ocular, que pueden ayudar a eliminar los alérgenos y aliviar momentáneamente la irritación. Por su parte, los sustitutos de lágrimas o lágrimas artificiales en gotas son seguros de usar tan a menudo como se necesite para humedecer y limpiar los ojos. Si la comezón es muy intensa, usar compresas húmedas y frías es mejor que rascar y frotar los ojos.

Una medida básica en el tratamiento de cualquier alergia es evitar los alérgenos tanto como sea posible. Por ello, es indispensable cerrar puertas y ventanas en épocas de polen, y usar gafas de sol para impedir que este entre en contacto con los ojos cuando se está al aire libre. Un deshumidificador, al menos en el dormitorio, ayuda a evitar que el moho prolifere si el nivel de humedad se mantiene por debajo del 50 por ciento.