Alergia al Níquel.

Se trata de uno de los tipos de dermatitis por contacto alérgica más comunes entre las personas. El níquel es un material metálico usado en un sinfín de productos de la vida diaria: joyería, hebillas de cinturones, correas para relojes, cremalleras, ganchos de sujetadores, llaves y celulares, entre otros.

La alergia al níquel se produce sobre todo en personas que se han expuesto ampliamente a los objetos de níquel y que se han sensibilizado a él. Se desarrolla en ambos sexos y a cualquier edad. Un alérgico al níquel percibe los síntomas de 12 a 48 horas después de haberse expuesto al material, y la reacción puede durar hasta 2-4 semanas.

Síntomas

  • Comezón en la piel.
  • Aparición de erupciones o protuberancias.
  • Enrojecimiento o cambio de color de la piel.
  • Hinchazón de la piel.
  • Aparición de parches secos semejantes a quemaduras.
  • En casos graves, desarrollo de ampollas que pueden drenar líquido.

Un alérgico al níquel percibe los síntomas de 12 a 48 horas después de haberse expuesto al material.

Causas

Todo objeto cuya estructura contiene níquel es un alérgeno capaz de desencadenar una reacción muy molesta. Las siguientes son fuentes de exposición al níquel:

-Joyas para piercings corporales.

-Aretes, anillos, collares, pulseras, broches y otras joyas.

-Marcos de gafas.

-Llaves.

-Teléfonos celulares.

-Hebillas de cinturones.

-Monedas.

-Correas para relojes.

-Cremalleras.

-Ganchos para sujetadores.

-Broches para ropa.

Cuando una parte del cuerpo del alérgico se pone en contacto con el níquel, su sistema inmunitario lo reconoce erróneamente como una sustancia “dañina”, por lo que reacciona como si fuera un virus o una bacteria nociva. A su vez, los anticuerpos liberan unas sustancias químicas que provocan los síntomas.

Como todas las alergias, esta se produce gradualmente pero no se sabe exactamente por qué solo algunas personas la padecen, si bien se cree que puede ser una condición hereditaria. De todos modos, a medida que el individuo se expone a la sustancia, su sistema inmunitario se sensibiliza cada vez más hasta que desarrolla reacciones alérgicas. Y no hay marcha atrás.

Factores de riesgo

-Ser mujer. Sí, pero no tiene nada que ver con el desarrollo biológico femenino. Se debe a que las mujeres tienden a usar más joyería para adornar el cuerpo, lo que las expone más al níquel.

-Tener familiares cercanos con este u otro tipo de alergia.

-Ser alérgico a otros metales como el cromo, el paladio y el cobalto.

-Tener piercings, aretes o cualquier artilugio de decoración en el cuerpo, se trate de una mujer o de un hombre. Mientras más joyería incrustada tenga una persona, se expone a una mayor probabilidad de desarrollar alergia al níquel.

-Trabajar con metales, y evidentemente, principalmente con níquel. Por ejemplo, los empleados metalúrgicos y los peluqueros.

Complicaciones

Aunque por lo general la reacción alérgica afecta solo a la porción de piel que se expuso al níquel, en ocasiones la erupción se extiende hacia otras áreas del cuerpo. En contacto con el sudor y el agua, las erupciones pueden supurar e infectarse, y después agrietarse y formar costras si las ampollas se rompen. Enrojecimiento, dolor, sensación de calor y pus en el área son indicadores de una infección que, si no se atiende, puede empeorar la condición general del individuo.

Cualquier infección requiere atención médica urgente, por lo que no es lo mejor quitarle importancia.

Diagnóstico

Si una persona ha desarrollado una erupción extraña en la piel pero no sabe la razón, lo mejor es acudir al médico. La alergia se diagnostica con base en la apariencia de la piel, el historial de objetos con los que ha estado en contacto o con un sencillo examen conocido como prueba del parche.

La prueba consiste en aplicar sobre la piel de la espalda pequeñas cantidades de posibles alérgenos, entre los que se encuentra el níquel, y después cubrir el área con parches. Dos días después estos se retiran y se observa la piel. En caso de que la zona donde se aplicó el níquel se haya inflamado o lo haga unos días después, la persona resulta alérgica.

En algunos casos, el individuo puede necesitar alguna otra prueba que confirme la condición.

Tratamiento

La alergia al níquel no es curable, pero sí es posible seguir un tratamiento que ayuda a aliviar los síntomas. A diferencia de la alergia al polvo o la alergia al polen, es posible controlar el contacto con los alérgenos ya que es relativamente fácil saber cuándo un material es de metal y tomar las precauciones necesarias. Para prevenir una alergia al níquel y evitar una reacción alérgica, no hay nada mejor que evitar el contacto con cualquier objeto de níquel.

Las erupciones cutáneas se alivian mediante cremas de corticosteroides o de esteroides, pero hay que saber que el uso prolongado de los primeros puede provocar adelgazamiento de piel. En caso de que la erupción sea severa o se haya extendido a un área grande, el médico puede recetar medicamentos corticosteroides orales. Los antihistamínicos son otros medicamentos muy socorridos para la aliviar los síntomas leves como la comezón y la inflamación de la piel.

Remedios caseros

Además de evitar el uso de joyas de níquel y de todo objeto metálico sospechoso, el individuo afectado debe tener a la mano los medicamentos que ayudan a mejorar la piel y a aliviar los síntomas ligeros. Generalmente, los antihistamínicos y las cremas de hidrocortisona se consiguen en farmacias sin necesidad de receta médica, pero es importante consultar con el médico sobre su uso.

Para aliviar los síntomas de una reacción alérgica al níquel, se recomienda además:

-Aplicar sobre el área compresas húmedas para refrescar.

-Administrar sobre la piel alguna loción calmante como la de calamina, la cual alivia la comezón.

-Untar crema hidratante y reaplicarla las veces que sea necesario.

Si dejar de usar joyería es mucho sacrificio, ¿por qué no usarla de otros materiales? El titanio, el cobre, el platino, la plata pura esterlina y el acero inoxidable grado quirúrgico son buenas alternativas a los accesorios de níquel.